La competencia directa existe y no la voy a ignorar
En esta horquilla de precio, entre 35 y 55€, la alternativa más habitual es una plancha grill eléctrica tipo Tefal Appetit o similar. Son compactas, fáciles de limpiar y cumplen bien si lo que quieres es sellar carne o hacer verduras a diario. Si ese es tu caso, una plancha grill te va a dar menos faff y probablemente más durabilidad en el recubrimiento.
La Severin PG 8565 es otra cosa. Tiene parrilla, no plancha, así que el resultado visual y de textura se parece más a una barbacoa de carbón que a una sartén caliente. Pierde jugo por las ranuras, hay más humo y la limpieza da más trabajo. Pero eso mismo es lo que busca quien la compra.
Para quién tiene sentido cada una
Si cocinas para dos personas y priorizas la practicidad del día a día, la plancha grill gana. Más rápida, más limpia, más versátil.
Si en cambio quieres montar una comida con amigos en casa, hacer pinchos, alitas o tiras de costilla con ese aspecto de parrilla, la Severin tiene algo que las planchas no replican. Y a 40,76€ con un 49% de descuento, el argumento económico es claro.
No es el producto más sofisticado del mercado. La potencia es la justa, sin más. Pero para un uso esporádico o de fin de semana, cumple sin complicaciones y ocupa poco espacio. El precio actual hace que la ecuación cierre.