El DeathAdder V3 Pro frente al Logitech G Pro X Superlight 2

A 80 euros, el DeathAdder V3 Pro entra en territorio donde compite directamente con el Logitech G Pro X Superlight 2, que puedes encontrar entre 90 y 110 euros según el momento. No son el mismo ratón ni de lejos, aunque los dos apunten al mismo público.

El DeathAdder tiene una forma ergonómica pronunciada, pensada para agarre palm con mano derecha. Es cómodo de verdad para sesiones largas. El Superlight 2, en cambio, es más neutro, más plano, y funciona mejor si cambias de agarre o tienes mano pequeña-media. En peso, el Logitech gana: ronda los 60 g frente a los 63 g del Razer. Poca diferencia, pero existe.

Donde el DeathAdder recupera puntos es en el sensor Focus Pro 30K, que rinde muy bien en casi cualquier superficie. El HERO 25K del Logitech también es excelente, no hay trampa aquí. Ambos son ratones sin compromiso en precisión.

Para quién es cada uno

Si juegas muchas horas seguidas, tienes mano grande y prefieres agarre palm, el DeathAdder V3 Pro es la opción más cómoda. El descuento del 37% lo pone a un precio que normalmente no tiene.

Si priorizas versatilidad de agarre, peso mínimo o juegas con ambas manos, el Superlight 2 es objetivamente mejor elección, aunque te cueste algo más.

El veredicto es claro: a 80 euros, el DeathAdder V3 Pro es un chollo para su perfil de usuario. No intentes convencerte de que es el ratón para todo el mundo, porque no lo es. Pero si encajas en ese perfil, difícilmente encontrarás mejor momento para comprarlo.