Lo que tienes en la mano
Medio kilo de fusilli integral, fabricado en Italia. A ochenta céntimos. Sin descuento previo porque ya parte de un precio ridículo. El truco aquí no es el porcentaje tachado sino el precio base: menos de un euro por pasta italiana con fibra, eso no se ve todos los días.
La pasta integral tiene ese punto más áspero, más poroso, que agarra bien las salsas. A mí me gusta especialmente con un ragú o con pesto, porque el fusilli ya de por sí recoge la salsa en los espirales, y la textura integral le da algo más de carácter. No es la pasta que se deshace si te despistas dos minutos, aguanta bien el punto.
A quién le encaja de verdad
Si tienes costumbre de comprar pasta en cantidad y tienes hueco en la despensa, esto es compra directa. El stock en chollos así se evapora rápido, la comunidad de Chollometro lo tiene a casi 1900 grados de temperatura, que es mucho decir para un producto de supermercado.
Ahora, si eres de los que la pasta integral no os convence porque la encontráis seca o sin gracia, este no es tu producto. La integral no sabe igual que la blanca refinada, y no hay precio que cambie eso.
Mi reserva honesta: desconozco la marca exacta, así que no puedo garantizar que sea de una marca conocida. Pero viniendo de Italia a ese precio, me arriesgo sin pensarlo demasiado.