Lo que me sorprendió (para bien)

La primera vez que lo cogí pensé: demasiado ligero, esto no va a apretar nada. Error mío. Para lo que hace falta en casa, los 5.5 Nm se dejan notar. Monté unos muebles de pared, cambié bisagras de armario, atornillé un par de cosas en madera blanda. Sin drama, sin parar a mitad de tornillo.

La carga rápida es real, no marketing. En menos de una hora tienes batería para un buen rato. Y el tamaño es una ventaja: cabe donde no caben los taladros normales, esos rincones ridículos donde siempre hay algo que apretar.

A quién le encaja y a quién no

Si eres de los que monta muebles de vez en cuando, pone cuadros o hace pequeños arreglos caseros, este atornillador es perfecto para ti. No necesitas más.

Ahora bien, si buscas algo para madera dura, obra, o tornillos largos con resistencia, aquí te va a faltar potencia. Esto no es un taladro, ni lo pretende. Es un atornillador de uso doméstico, y dentro de ese rol cumple sin quejarse.

El detalle que más me gusta

El portapuntas de 1/4". Llevo años perdiendo puntas sueltas por el cajón. Aquí van integradas, tienes la función reversible para aflojar y apretar, y el cambio es rápido. Un detalle pequeño que en el día a día se agradece bastante.

Por 27 euros, la verdad, cuesta encontrarle un pero gordo. No es una herramienta profesional, pero para lo que promete, cumple con nota.